[Imagen del blog: Cometa azul]

 

Hace unas semanas decidimos un grupo de amigos (o por lo menos quiero que seamos amigos, pues somos parte de un grupo que quiere trabajar para Dios) y algunos maestros de escuela dominical comenzar a orar los sábados a las 7 de la mañana todos juntos... Confieso que cuando se dio la idea me desagradó, no por la hora o por sacrificar parte del sábado, sino porque yo (y recalco YO) quería otra cosa, quería que se abriera un grupo de oración para todos los jóvenes y ponerla un sábado tan temprano realmente le quitaba toda motivación a aquellos jóvenes cristianos que no tienen un compromiso fuerte con la iglesia y con Dios, y precisamente a ellos era que yo quería llegar... Pero se decidió otra cosa... una oración solo de nosotros y los maestros de escuela dominical....

El primer sábado cambié mi forma de pensar de ese tiempo... Jorge (el hermano que nos dirigía) me sorprendió con mucha sencillez hablándonos de como Jesús había orado, basado en el capitulo 17 de Juan, oración que Jesús hace previo a su arresto, nos mostró las tres partes de esta oración y yo entendí que había juzgado mal aquella iniciativa porque aún en la sencillez de sus palabras encontré algo que yo no sabía realmente, quizás creía que si, pero no lo sabía... Jesús oró por si mismo, oró por sus discípulos y oró por aquellos que iban a creer.... nunca pensé en preocuparme por los que iban a creer hasta que leí aquella oración, sí, Jesús es Dios y podía visualizar la inmensa cosecha que se venía, pero ¿yo qué? yo que soy una simple humana no podría siquiera saber si los que están a mi alrededor van a creer o no... pero si puedo pedir por ellos para que crean... y siempre lo he hecho pero nunca con el sentido de "los que van a creer" tal cual Jesús lo dijo....

Y Hoy que hace un momento terminó la oración conjunta de esta semana me he quedado mayormente sorprendida del poder de la oración... la reflexión se basó en la oración del padre nuestro basada en el capitulo 11 de Lucas... pero nos enfocamos a lo que dice después... "ser insistentes" persistentes y Dios contestará... La verdad la reflexión para mi no marcó nada nuevo, fue en tanto comenzamos a orar que Dios comenzó a moverse entre nosotros y habló a nuestros corazones, creo que ninguno salió hoy de la oración sin haberlo sentido, aunque solo hayan hablado 4 personas de las 7 que habíamos sobre lo que Dios les había dicho durante la oración...

Yo no hablé....  lo que Dios me dijo era en ese momento un mar de lágrimas escondidas y humillación... el espíritu santo humilló mi corazón como siempre, pues suelo tener un corazón altanero y lleno de respuestas mías... y lo cierto es que sólo Dios tiene las respuestas convenientes... Dios habló a mi corazón para decirme que no debo dejarme guiar por mi propia opinión, debo dejarle actuar a él... yo trabajo para él y no él para mi...  tener una vida llena de peticiones solo habla de que tu vida no ha sido complacida por él... Dios va más allá de lo que yo pido, pues el conoce mi corazón y sabe el porque, cuando ve en esas peticiones el deseo sincero del corazón nunca se ha quedado en silencio frente a mi... es mágico saber que él no está con el dedo acusador diciendo solamente es que solo pides, es que solo crees que soy tu concede cosas... No, Dios se acercó a mi con amor para mostrarme que él es mucho más que eso, que puede hacerlo y muchas veces lo hace por amor a mi, pero que lo que conviene a mi vida es estar a su sombra y que él sea la luz que siempre brille...

También vino a mi mente aquel versículo de Isaías "Este pueblo de labios me honra, pero su corazón está lejos de mi" (Isaías 29.13)... mostrándome específicamente a que se refería en mi vida. Yo soy la mayor crítica de mi iglesia pero ¿soy yo mejor que ellos? ¿acaso estoy haciendo la diferencia realmente?... No, he juntado juicios contra otros y no me he juzgado a mi misma... he dejado el rencor reinar en partes de mi corazón dejando que cosas pequeñas me lleven a grandes enojos... eso no es lo que quiere Dios de mi... Dios quiere que olvide y viva en armonía con los demás... ¿a qué me refiero?....  les daré un ejemplo, con mi novio discutimos hace algunos días porque hay una situación (que refiere a aspectos económicos más bien) que él dice que yo no hice porque no quise, y yo sostengo la idea de que no podía hacerlo pues no contaba con el dinero literalmente, la situación pasó más o menos hace 11 meses XD... y aún hace algunos días me recordaba eso y yo le dije que no me pasaría toda la vida escuchando reclamos de algo que ya pasó... ¿cómo puedo sostener una relación sensata si vivo del pasado? No se puede... para poder crecer juntos necesitamos perdonar, olvidar y avanzar... Lo mismo pasa en la vida cristiana, muchas veces alguien hace algo mal... lo crucificamos y aunque mejore seguimos recordándolo como un "pecador", pues eso no debe de ser así... es necesario olvidar, cuando uno perdona olvida, como Cristo quien llevó nuestros pecados nos hizo libre de ellos así mismo no tenemos ningún derecho a poner barreras a los demás... debemos amarnos, perdonar y olvidar...

Hoy yo tomé el compromiso de amar, perdonar y olvidar... porque quiero vivir en armonia y quiero hacer la voluntad de Dios de todo corazón... realmente quiero... y se que es Dios quien pone en mi el querer como el hacer.

Dios les bendiga
[Jek's]

 

Video complementario: Dios Habla